martes, 20 de julio de 2010

El pan y la torta

¿Por qué los superhéores tienen que tener una doble identidad? ¿No pueden vivir tranquilos como superhéores o como personas? ¿No se conforman con una, que tienen que tener las dos cosas?

Para analizar bien la cuestión, creo que hay que tener en cuenta la dimensión económico-moral del superhéroe.

El planteo ético sobre el sueldo es imprescindible ya que, si bien son unos grosos, tienen que comer, dormir y todas esas cosas. O sea que necesitan casa, comida, ropa, etc.

Se plantean dos posibilidades, que se les cobre o no por aquello que necesitan.

  1. Si no se les cobra se corre el riesgo de que los susodichos caigan en el abuso y en el acopio, causando, incluso un perjuicio a los afectados comercios que debieran solventarlos. También sería injusto que la sociedad toda se beneficiara con los salvatajes y sólo algunos mantuvieran al héroe. Se caería, a su vez, en el riesgo de que el salvador pierda su neutralidad al tener que elegir entre salvar al que le da de comer o a un vago cualquiera...
  2. En el caso de que se les cobre, se vuelve más justo para la sociedad, pero más injusto para el superhéore. Se plantean, nuevamente, dos posibilidades: se le asigna un sueldo por su trabajo como héroe o él mismo debe conseguirse su propio dinero.
    a- I .En el caso de que se le asignara un sueldo, este debería ser abonado por el Estado a partir de los aportes de todos los ciudadanos, que deberían pagar, obligatoriamente, un impuesto específicamente destinado para la manutención del héroe. Sería lo más lógico, aunque injusto para los "villanos" y "malechores". Al mismo tiempo, de ser mantenido por la población, se vería contractualmente obligado a cumplir con su deber, perdiendo así su impronta de Héroe.
    Si se paga un sueldo, cualquier pancho con disfrazas lo va a querer cobrar
    a- II .Otra opción sería que se inscribiera como monotributista y se le cobrara por trabajos realizados con tarifas preestablecidas ("Intervenir en un robo: $250", "Salvataje en incendio: $2.000", "Tren sin frenos: $10.000"). Se caería en el riesgo de que la gente se negara a pagar o que prefiera morir. Entonces el héroe se decidiría a cobrar por adelantado, con el consiguiente problema de que la gente podría no tener el dinero, podría no tener el dinero encima o podría tener el dinero encima pero sin cambio exacto; y con el problema de dilatar la urgencia necesaria en algunas de las intervenciones.
    b- En el caso en el que no se le asignara un sueldo y él debiera mantenerse a sí mismo por sus propios medios, se cae en la trampa de la doble identidad, en la que todos nos vemos perjudicados.
    La sociedad pierde, porque se ve engañada y obligada a vivir en vilo, sin la certeza de que el superhéroe cumplirá con su función (de hecho, siempre llegan a último momento) y con el riesgo de que su salvador se trastorne porque al ir a salvar gente tiene que dejar sin terminar los llamados que hace para ganarse la vida en el call center, en el cual y encima cobra por comisión de ventas.
    El superhéroe también pierde, porque se ve sometido a un estrés mayor (y que probablemente afecte su visión de rayos x) y a una vida en la que tiene que forzar constantemente una aparente ezquizofrenia. Esto lo lleva a la constante tentación de truncarse al lado oscuro, renunciando al call center y afanándose un par de bancos.

    Pensando en su futuro, obviamente van a luchar por su derecho a tener aportes jubilatorios
El modelo bajo el cual se rigen hoy los superhéroes, responde al apartado 2c, el único intrínsecamente malo y que obra en perjuicio tanto de la sociedad toda como del superhéroe mismo. Esto llevará, a la larga, a la necesaria mutación de la Liga de Justicia en un Sindicato de Superhéores.


4 comentarios:

Ragnar dijo...

Con la seriedad que nos permite el tema, que no es mucha:

Hay algunas soluciones que no proponés. La primera es la más obvia y utilizada en los comics:
Que el superheroe esté lleno de guita gracias al sistema capitalista que permite heredar y vivir de rentas.
La segunda, planteada en Watchmen es la del superheroe privado. En el caso citado, Dollar Bill es un superheroe contratado por un banco como publicity stunt. Muere porque la capa se le queda trabada en la puerta giratoria. Capa que había sugerido la gente de publicidad en temeraria ignorancia a lo establecido en "Los increíbles".
Otra es la de la publicidad. Un traje de superheroe que en vez de la "S" tenga el logo de nike, ponele.
Y la tercera son combinaciones raras, como la de Peter Parker, fotógrafo de Spider Man, Aquaman, CEO de una especie de Greenpeace. Flash podría ser velocista y vivir de la plata que da batir records. O podría entregar pizzas y vivir de la guita que le pasan para la nafta de la moto.

El que busca encuentra.

Marke dijo...

Jajajaa...

La primer alternativa es verdad que no la tuve en cuenta, además, nadie les roba...

Pero los de la tercera (Spider, Aquaman) son justamente los del 2b, los que se van a agremiar para tener una jubilación y poder jugar tranquilos a las bochas cuando ya no puedan laburar más...

PD: pegué buena foto con la de los viejos, jajaja

flandorsio dijo...

Si son tan súper héroes que se las arreglen.
La posta la tiene Goku, ganas un par de torneos y te haces millonario, o te hacés amigo de Bulma que tiene toda la guita y te banca. Fácil.

G dijo...

ajjajajaj INCREIBLE!
El final...
Eso del modelo 2c, es un error o genialidad?
Aunque, a veces son la misma cosa.